
La urbanización de la plaza mayor en Valdelosa representa un desafío arquitectónico significativo. El conjunto original de la plaza presentaba múltiples desniveles y pavimentos dispares, resultado de diversas intervenciones a lo largo del tiempo. Nuestro objetivo fue unificar este espacio, estableciendo cotas uniformes y accesibles. Para lograrlo, se implementó un pavimento nuevo, atemporal y perfectamente integrado con la arquitectura circundante. La elección del material se basó en criterios de durabilidad y coherencia estética. Además, se abordó la resolución discreta de las instalaciones. Las juntas del pavimento se utilizaron para la evacuación del agua, y las arquetas se diseñaron siguiendo la forma exacta del pavimento para ocultar elementos secundarios. Este enfoque técnico garantiza que la plaza no solo cumpla con los requisitos funcionales, sino que también contribuya a la identidad urbana y al bienestar de los habitantes.