
La rehabilitación de esta vivienda unifamiliar, enclavada en la sierra de Francia, ha perseguido un equilibrio entre modernidad y la esencia clásica y atemporal característica de las construcciones de alta montaña. La intervención se focalizó en los cerramientos e instalaciones, mejorando significativamente el aislamiento térmico y, por ende, la eficacia energética de la vivienda mediante la incorporación de fuentes de energía renovables. A pesar de introducir un acabado contemporáneo, se ha preservado la integridad estilística y funcional del diseño original, garantizando que las cubiertas inclinadas y los elementos protectores prevalecientes respondan a las exigencias del clima extremo. Estratégicamente, la vivienda se ha integrado en el paisaje circundante mediante la incorporación de elementos vegetativos, promoviendo una mimetización con los escenarios serranos.